Fuente: El Mercurio

Señor Director:

‘Me parece algo muy normal. Porque cuando uno provoca políticamente, se expone a este tipo permanente de amenazas y no nos vengamos a hacernos las víctimas’. Una frase desafortunada del senador Iván Moreira que denota su falta de comprensión de una institución de justicia en un Estado de Derecho, en general, y del funcionamiento del Ministerio Público, en particular: perseguir penalmente los delitos, ser una herramienta para que los tribunales impartan justicia. Una tarea compleja y ardua que día a día cientos de fiscales realizan en largas jornadas de trabajo.

Como directorio de la Asociación Nacional de Fiscales conocemos los peligros y amenazas que día a día enfrentan, nosotros también los enfrentamos, pero sabemos que no tienen miedo y cumplen con su deber, a pesar de las dificultades. Las palabras del senador Moreira hacen eco de una amenaza y la amplifican, justificando la violencia por sobre la justicia, algo que Chile ha tratado de erradicar por décadas.

La fiscal Ximena Chong fue víctima de un delito que se denomina amenazas y no es normal que los ciudadanos las sufran, por algo están sancionadas en el Código Penal. ¿Es normal que amenacen a parlamentarios o funcionarios de gobierno por ‘provocar políticamente’ a algunos sectores con reformas, declaraciones o medidas? La respuesta es no y quien crea lo contrario está equivocado. Prueba de esto son las diversas investigaciones penales abiertas por denuncias de autoridades por amenazas en redes sociales, algunas de ellas terminadas en condena.

La investigación que lleva adelante la fiscal Ximena Chong no tiene tintes políticos ni es una provocación, ella está haciendo su trabajo, honrando el mandato estatal que le otorga el Ministerio Público.

-Claudio Uribe H.; Jorge Vitar C.; Claudia Castro M.; Paolo Muñoz O.; Carlos Contreras G.; Marco Muñoz B.; Jorge Alfaro F. Directorio de la Asociación Nacional de Fiscales