El presidente de la Asociación Nacional de Fiscales (ANF), Francisco Bravo, asegura que esta es una iniciativa factible y que ayudaría a estandarizar y aliviar el trabajo de los funcionarios, y que espera se concrete a finales de año. Para que esto suceda, advierten, la decisión final la debe tomar el fiscal nacional Jorge Abbott, pero la traba -según dice el representante- sería poca voluntad política para ejecutar esta iniciativa.
Semanas sin descanso y muchas veces sin poder hacer uso de sus feriados legales. Estas son algunas de las problemáticas que viven los fiscales que hacen turnos de «instrucción», quienes deben entregar a las policías las primeras órdenes para ejecutar diligencia, y que deben trabajar 24 horas seguidas para atender la alta demanda de delitos que se cometen en el país. Es por este motivo que desde el gremio de los persecutores piden que el Ministerio Público busque una solución y para ello emplazan a la máxima autoridad de la fiscalía nacional, Jorge Abbott, para que haga suya esta demanda a través de la creación de la Unidad o Sistema Nacional de Flagrancia.

El presidente de la Asociación Nacional de Fiscales (ANF), Francisco Bravo, explicó en parte lo que hacen estos persecutores que deben recibir los llamados de las policías cuando se ha registrado un ilícito y a través de este mismo medio se dan las primeras instrucciones que son vitales para después llevar ante la justicia a estos imputados. «De esta conversación no queda ningún registro, de lo señalado por el fiscal y menos de la llamada, por lo que se hace difícil hacer una trazabilidad del procedimiento. Esto no deja de tener relevancia en causas complejas o de impacto mediático», advirtió el representante de los investigadores.

Desde la ANF proponen la creación de una Unidad o Sistema Nacional de Flagrancia con una plataforma informática moderna que homogenice los procesos de trabajo; las instrucciones y decisiones desde Arica a Punta Arenas, aprovechando las tecnologías de información y comunicación que permita dejar registro de todas las actuaciones de las policías y los fiscales. «Esto pone en tela de juicio el legítimo derecho a que toda persona reciba el mismo trato ante similar situación. Dicho de otro modo, la igualdad ante la ley y la justicia no está garantizada, existiendo potencialmente criterios diversos entre fiscalías, atendida la ‘realidad’ de cada cual», aseguró el también fiscal de la zona Metropolitana Centro Norte.

Jornadas extenuantes

Bravo también apunta a que los llamados «turnos de instrucción», particularmente en fiscalías pequeñas, cuando muchas veces hay solo un fiscal, son extenuantes. «Hay fiscales que realizan estos turnos todos los días, sin descanso ni mucho menos compensaciones», agregó.

Una iniciativa similar se ha hecho en la Fiscalía Centro Norte, donde va quedando registro de la comunicación entre el personal policial y el Ministerio Público. Cuando hay un procedimiento por flagrancia y se llama a esta fiscalía, se genera un número de folio e inmediatamente queda un registro para hacer trazabilidad de la evolución de esa investigación.

Según Bravo, un estudio de la misma fiscalía demuestra que las propuestas para implementarla a nivel nacional necesitarían alrededor de 132 personas en total; entre fiscales, equipo administrativo y abogados asistentes. «Una de las opciones es que se tome a los mismos funcionarios que trabajan en las unidades de flagrancia de las distintas fiscalías y se realicen turnos o rotación, por lo que no significaría grandes costos económicos», señaló.

Desde el gremio pretenden que la iniciativa se ejecute a finales de año, pero todo dependerá de la Fiscalía Nacional. «Nosotros creemos que esto es un tema de voluntad política. Pero también depende de la voluntad que tengan los fiscales regionales para avanzar en la propuesta», aseguró el fiscal Francisco Bravo.

Actualmente se están realizando las últimas reuniones con los fiscales de regiones y próximamente con aquellos de la Metropolitana. Tras los encuentros, esperan tener una nueva reunión con el fiscal nacional, Jorge Abbott, para apresurar la implementación del proyecto.